El metro setenta de voluptuosa y sensual figura de Alicia Machado atravesó la puerta de nuestro estudio fotográfico; vestía unos jeans ajustados que delineaban a la perfección sus anchas caderas y torneadas piernas y una blusa ligera y vaporosa; tenía el cabello recogido hacia atrás en una cola de caballo, lo que dejaba al descubierto su bello rostro sin maquillaje.

“¡Buenas! ¿Cómo están?”, pronunciaron sus carnosos labios en el musical acento caribeño de los venezolanos mientras se desembarazaba de sus efectos personales y los coloca sobre la mesa.

“¡Baruch! ¡No puedo creer que seas tú el que me va a hacer las fotos!”, exclamó ella segundos después en su desparpajo característico cuando reconoció en nuestro fotógrafo Baruch Vega a un viejo amigo con quien ya había hecho fotos hace mucho tiempo y a quien no veía desde entonces.

“Flaca, hoy vamos a hacer unas fotos muy sensuales, contigo medio desnuda”, bromeó Baruch, a lo que Alicia astutamente le contestó entre risas, “Baruchcito, Playboy me pagó un millón de dólares por posar desnuda para ellos, ¿cuánto me vas a pagar tú? Eso, o te casas conmigo”.

Siempre en el ojo del huracán, no solo por su belleza y sensualidad, sino también por las polémicas y controversias que genera su muchas veces malinterpretada personalidad libre, extrovertida, directa, honesta, sin censura ni rodeos, Alicia se describe hoy día como una mujer más fuerte, más astuta, más madura, mejor preparada, concentrada en su carrera y con la malicia que le han dado la vida y las experiencias vividas.

A sus 35 años, la actriz, modelo, cantante, presentadora de televisión y ex Miss Universo se considera en un momento profesional muy bonito, tras su participación en el exitoso programa de Univision “¡Mira quién baila!”, donde, contra todo pronóstico, logró posicionarse en el tercer lugar y convertirse en una de las favoritas del programa. Ella venía de trabajar en México para Televisa en la novela “Una familia con suerte”, con el papel de “Candela”,  y actualmente continúa explorando su faceta de empresaria con una nueva línea de su fragancia “Malicia”, “Malicia In Love”, y el lanzamiento a comienzos de 2013 de su propia línea de zapatos.

Por este motivo, decidimos conocer un poco más de este momento que está viviendo Alicia en su carrera e invitarla a hacer parte de nuestra portada. No se pierdan sus declaraciones en esta entrevista exclusiva que nos ofreció.

Alicia, ¡qué placer tenerte con nosotros! ¿Cómo estás?
¡Estoy feliz! Muy contenta de estar en esta revista tan bonita, con un fotógrafo tan maravilloso como Baruch, y de estar aquí de regreso a Miami. Estoy tranquila, en un momento profesional muy bonito, acabando de salir de “¡Mira quién baila!”, que fue un excelente proyecto, y de hacer una telenovela muy exitosa en México llamada “Una familia con suerte”; también estoy explotando más mi faceta de empresaria con mis perfumes y mi línea de zapatos, y escuchando ofertas para hacer más cine, lo que me tiene muy motivada y concentrada en lo que viene para mí.

Recién terminaste tu participación en “¡Mira quién baila!” y no nos imaginábamos que tenías ese talento para el baile y ese movimiento de caderas. ¿Cómo te sentiste con esta experiencia y cuál ha sido tu mayor aprendizaje?
Mira, fue fuerte y definitiva mente toda mi admiración es para los bailarines profesionales; para ser bailarín profesional hay que tener una condición física especial y eso fue un poquito difícil para mí. Uno como actriz siempre trata de verse bien, bonita, mantenerse en forma y todo pero ya cuando te enfrentas a ser un bailarín profesional hay otra alimentación, otra condición física, es muy exigente; yo perdí mucho peso con esta competencia, bailar es tremendo ejercicio.

¿Cuál fue uno de los mayores retos para ti en “¡Mira quién baila!”?
Lidiar con el tema de que me quisieran hacer caminar hacia una línea de controversia y amarillismo; no me gusta, ni mi vida ni mi carrera van dirigidas a eso, entonces me tocó torear un poco en el programa con esas situaciones, que me involucraran en temas y en cosas en las que yo no tenía nada que ver, pero bueno, la cosa está en que así como es una competencia de baile, “¡Mira quién baila!” es al mismo tiempo un reality show y por eso buscaban involucrarme en dramas y polémicas; creo que eso fue lo más desgastante, pero de resto me fui muy contenta, agradecida con Univision y mi público por una experiencia maravillosa para mi carrera y feliz de que la audiencia me haya tomado como la “estrella sentimental”.

¿Pero qué era lo que pasaba en el programa que se generaba ese drama y esa controversia?
Mira, como ya sabes, yo tengo mi manera de ver las cosas; llevo ya casi diecisiete años de carrera desde el día en que fui Miss Universo hasta hoy y en algún momento me encasillaron en el renglón de ser alguien controversial, y quizá lo fui en su momento, por mi forma de ser de romper un poco los esquemas, pero eso ya se acabó; ahora soy una persona completamente concentrada en mis proyectos, en mis cosas, en mi familia y en mi carrera y ojalá algún día dejen de pensar que soy una persona conflictiva y controversial. Siempre he estado en el ojo del huracán, con los reflectores encima de mí desde jovencita, y crecer y hacerte adulto en medio de esa situación es fuerte y muy complicado; a los 17 años fui Miss Venezuela, a los 18 fui Miss Universo y desde entonces han venido muchas cosas. Entonces es difícil tratar de de salir de eso [la imagen controversial]; como dicen en México, después de que te cuelgan la medallita es muy difícil quitártela de encima, pero bueno yo trato de salirme de esa situación a través de mi trabajo, concentrada, haciendo lo mío, y solo espero que algún día se enfoquen un poco más en mi trabajo y en mi carrera y en todas las cosas que han ido pasando durante este tiempo.

He seguido tu carrera por años y algo que siempre me ha gustado de ti es que,  a pesar de estar a menudo en medio de la controversia y de que te hayan “colgado la medallita” como dices, tú siempre has sabido llevarlo todo con mucha clase y con “verraquera” como decimos en mi país.
Es que si no, no estaría en esto, porque más allá de tu talento, es difícil abrirse camino en este mundo. Yo he hecho muchas cosas, he modelado, conducido programas, soy empresaria, pero mi profesión es la actuación, es lo que he estudiado, es para lo que me he preparado, es en lo que me he desarrollado por 17 años. Yo trato de mantenerme alejada del chisme, de la prensa amarillista y la controversia, pero a veces es necesario ponerle los puntos sobre las íes a ciertas personas; siempre hay gente que trata de quitarte del camino, pero sigo adelante porque me encanta mi profesión, es mi vocación, fue lo que escogí antes de ser Miss Universo y después de serlo, así que lo defiendo a capa y espada.

¿Qué diferencia hay entre la Alicia de hace unos años y la Alicia de hoy en día? ¿Siempre fuiste de defender las cosas con uñas y dientes o fuiste aprendiendo con el tiempo y más bien fuiste “sacando las uñas”?
Cuando eres joven, bonita e inocente hay mucha gente que quiere aprovecharse de eso; la diferencia es que antes tenía 18 años y ahora tengo 35, y por supuesto todos maduramos, en nuestras diferentes profesiones, a todos nos pasan cosas que nos hacen un poco más fuertes, más maliciosos, un poco más estratégicos. Hoy en día simplemente veo las cosas con más madurez, antes era más explosiva; no es que no siga teniendo mi temperamento, pero ya es diferente, no reacciono a la primera y me le voy encima a la gente como una gata para defenderme, sino que ya lo pienso un poco más y trato de buscarle el lado positivo a las cosas que me pasan.

Mencionaste la palabra “malicia”, una palabra que me encanta por que no solamente es el nombre de tu perfume sino que también es un juego de letras con tu nombre; por ahí escuché una anécdota que a ti te decían “Malicia” en la escuela. ¿Qué significa para ti la palabra “malicia”? ¿Alicia es una chica maliciosa?
¡Sí claro, toca! (risas). Volviendo a la pregunta anterior, malicia es lo que ahora tengo que no tenía antes. Por eso creé este perfume llamado “Malicia”, una marca que tengo hace cinco años y que creé en un momento en que pasaba por una situación difícil en mi vida. Yo soy una niña de Maracay, de una ciudad chiquita; salí de mi casa muy jovencita, de una familia muy conservadora y de repente me tocó enfrentarme a un público y a un mundo muy fuerte de la noche a la mañana… ¡muy complicado! Ahora tengo cierta madurez y cierta malicia para enfrentarme a las cosas y por eso tengo esta marca con la que gracias a Dios me ha ido muy bien. La malicia te llega con los golpes de la vida, con las cosas que te van pasando; y hablando del perfume, le traigo en primicia una nueva fragancia de “Malicia” que se llama “Malicia In Love” que es una versión mas floral, digamos un poco mas dulce que la primera versión, un poquito mas “girly”. La misma Alicia, fuerte y decidida, pero “in love”.

¿Qué representa para ti la faceta de empresaria?
¡Me encanta, es un sueño que tenía de niña! Yo estudié negocios en la universidad hace mucho tiempo y como que siempre me han llamado la atención los negocios; me gusta lanzar productos que tengan que ver conmigo como los perfumes, las cremas, mi línea zapatos, es algo muy interesante y muy diferente a ser actriz, pero es algo que obviamente se ve beneficiado con mi arte. Trato de sacar cosas que a mí me gusten y que yo pueda compartir con la gente, cosas que yo use.

Otra faceta importante para ti ahora es la de mamá, tienes una bella nena que se llama Dinora. Cuéntame un poquito sobre ella y sobre cómo te sientes como madre.
Mira es lo más grande que me ha pasado; hace cuatro años tuve a esta maravillosa criatura, este angelito que es mi hija, es una bendición que llegó a mi vida en el momento perfecto. Dinora es una niña muy inteligente y feliz. Trato de combinar muy bien mi trabajo con mi faceta como madre que es la más importante para mí.

Si en el futuro, cuando ella crezca, te dijera que quiere ser como tú, una reina de belleza, actriz, modelo… ¿tú qué le dirías?
¡Uf!... nada, me tocaría apoyarla, ¿qué más voy a hacer? Yo recibí mucho apoyo de mis padres, bailé muchos años de niña y mi mamá me tenía siempre en clases de baile, de piano, ¡de muchas cosas! El día en que decidí ser artista a los 16 o 17 años, recibí mucho apoyo en casa de mis padres, por eso yo trataría de hacer lo mismo y obviamente con una experiencia distinta; creo que lo dejaría todo para cuidarla, estar con ella y pues apoyarla en lo que ella quiera, hacer lo mejor por ella. Lo mejor es que ella va a tener esa malicia avanzada que quizás a mí no me llegó tan rápido (risas).

¿Será que te volveremos a ver en una telenovela?
Pues yo creo que sí, las novelas me encantan y ya llevo un rato en ellas por lo que me gustaría seguir haciendo más.

¿Cuál sería tu sueño más grande, la meta con la que tú dirías “si yo logro esto, ya estoy en el tope de mi carrera”?
¡Uf! Aparte de casarme con Baruch… (risas). Mira, yo soy actriz y lo voy a seguir siendo hasta que me muera; es la profesión que escogí hace muchos años y en la que estoy intentando avanzar. Creo que el tope o la cima es algo muy relativo; me basta con ganar bien por hacer lo que me gusta, interpretar personajes que me hagan feliz, hacer cine, novelas, etc. Solo le pido a Dios que ojalá pueda seguir siendo actriz hasta que sea viejita; pasará el tiempo y me imagino que ya no haré los papeles de una mujer joven bonita. Algo que sí me gustaría mucho como actriz sería interpretar a un personaje biográfico, o sea, representar la vida de alguien, de un personaje de la historia, como por ejemplo Meryl Streep cuando interpretó a Margaret Thatcher en “The Iron Lady”; para un actor, esa oportunidad debe ser lo máximo.

Finalmente Alicia, ¿cómo vas a pasar estas fiestas de fin de año?
Bueno, ¡viene mi cumpleaños el 6 de diciembre! El 14 voy a participar en el Teletón de Miami y después me voy a dedicar a mi familia que viene de Venezuela.