Sentados en la arena de la playa del hotel Ritz Carlton, en Key Biscayne, esperábamos a nuestra portada de mayo, la célebre actriz cubana Aylín Mujica; su representante acababa de llamarnos para decirnos que ya venían en camino. Pocos minutos más tarde, entraba el séquito de Mujica: sus tres hijos, Mauro, Alejandro y Violeta, Rolando su representante, y ella, ataviada de un etéreo vestido largo color azul índigo, con un corte estilo diosa griega que delineaba su esbelta figura, un sombrero panamá sobre su cabeza y unas gafas de sol.

Al acercarme a saludarlos, pude comprobar de cerca lo que imaginaba: Aylín es en persona una mujer despampanante, de piel bronceada, hermosa figura y ahora, por su más reciente personaje, una fogosa y frondosa cabellera. Todos recuerdan a Aylín por sus excelentes interpretaciones de femme fatale o de villana en innumerables telenovelas, y al verla así de cerca, sí sentí como que emanaba un cierto donaire altivo y a la vez seductor que han tenido varios de sus personajes; justamente es ese tipo de papel el que la ha hecho famosa y se ha vuelto su sello personal, como lo podemos ver actualmente en su más reciente rol en la telenovela “Corazón Valiente” de Telemundo, donde encarna a “Fernanda del Castillo”, la villana y antagonista principal.

Sin embargo, toda esa imagen se desvaneció cuando Aylín me saludó con un cálido abrazo, una dulce voz y una simpatía que para nada tendría alguno de sus personajes. Me encontraba frente a una mujer alegre, sencilla, sin maquillaje y sin poses, extremadamente dulce, con un desparpajo caribeño y un lado maternal increíble; y precisamente esa era la Aylín que queríamos descubrir y fotografiar para nuestro especial de madres de mayo, y allí la encontramos, lista para divertirse con sus tres retoños en una deliciosa y soleada tarde de domingo en Key Biscayne, el hogar de su familia.; una imagen de madre que quizá muchos medios o fans locales no han visto, y que aquí quisimos mostrarles, muy real y sin ediciones.

“De todos los papeles que he desempeñado, el de ser mamá ha sido definitivamente el más importante”,  me dijo Aylín en la entrevista exclusiva que tuvimos después de la sesión de fotos; “es un regalo de Dios y disfruto mucho a mis hijos; ser mamá es algo tan reconfortante, tan de verdad, no es ficción, que es una bendición que la vida te dé la oportunidad de ser mamá”.

Y a Aylín la vida no solo le ha dado una, sino tres oportunidades de ser mamá: Mauro de 18 años, a quien tuvo con su primer esposo, el músico cubano Osamu; Alejandro de 12, fruto del segundo matrimonio de la actriz con el productor de cine y televisión mexicano Alejandro Gavira; y Violeta de apenas 2 añitos, hija del actor colombiano Gabriel Valenzuela, el actual esposo de Aylín.

Con tres hijos de generaciones diferentes, Aylín afirma que es un poco complicado coordinar las actividades con ellos: “tuve mi primer bebé y se lo dediqué a mi carrera, luego tuve el segundo, e hice lo mismo. Ahora después de diez años de no tener hijos y tener a Violeta, ¡es como ser madre primeriza otra vez! He tenido que volver a empezar”, afirmó ella. “Soy muy mamá, pero también es muy importante el tiempo que le dedico a mi carrera, por lo que trato de equilibrar las dos cosas, y sí se puede, yo siempre he dicho que uno puede ser gran profesional y gran mamá a la vez, especialmente hoy en día en este mundo moderno”.

Aylín me contó que muy pocas veces tiene la oportunidad de hacer algo con sus tres hijos juntos. Cada uno tiene sus intereses que son muy diferentes. Mauro salió de hecho con intereses artísticos, muy afinado con la música y está trabajando en algunos proyectos para la televisión, como un reality show. A Alejandro parece ser que le van a interesar los deportes extremos, le gusta andar en patineta y de hecho, llegó a la sesión fotográfica con una venda en la muñeca, pues se la había lastimado mientras montaba; y Violeta, bueno, aún está muy bebé, pero ya exhibe una independencia y un temperamento ¡casi de diva!, además de una ternura y unos ojos que encantarán a muchos, tales como los de su madre. El único lugar en donde Aylín los puede reunir a los tres y pasar un buen rato es en la playa, ya que allí encuentra una actividad para cada uno, y es por eso que es uno de sus lugares favoritos para pasar el fin de semana.

En cuanto a la educación, para Aylín es lo más importante que una madre les puede dejar a sus hijos. “Me considero una mamá moderna y muy consentidora, y quiero ser estricta pero es tan grande el amor que les tengo que a veces no puedo; pero me gusta que mis hijos estén bien guiados y bien educados, porque podrán tener sus defectos y todo lo que sea, pero no andarán por ahí como los hijos de cualquiera, sin valores ni educación”.

Por eso, ella les habla de todo, sin tapujos, de una manera “cruda” como ella misma lo define, ya que el mejor consejo que ella le puede dar a cualquier madre es que tenga buena comunicación con sus hijos: “Yo les hablo a mis hijos de sexo, de alcohol, de drogas, de las cosas buenas y malas, porque si voy a tener miedo de hablar con ellos, van a aprender estas cosas de cualquier manera fuera de casa, como lo aprendí yo; a mí me criaron mis abuelos y nunca tuvieron la confianza conmigo para explicarme lo que era la vida real allá afuera; la vida no permite ensayos, es cruda, es una sola toma y que te salga lo mejor posible para recibir los mayores aplausos, y yo se las muestro así a mis hijos, sin ficción”.

Esta hermosa mamá, actriz y conductora, quien recientemente estuvo presentando los Premios Billboard 2012 de la Música Latina y a quien pueden ver de lunes a viernes por Telemundo en el horario estelar de las 9 p.m., tiene varios proyectos entre manos; cuentan por ahí que posiblemente esté protagonizando una película en México. Estaremos atentos a las novedades que Aylín nos traiga. Y si por ella fuera, otro de sus proyectos sería ¡tener más hijos!: “Ojalá tuviera el tiempo y la economía de tener diez hijos, me encantaría tener mi casa llena de niños, eso sí, con diez nanas; lo cierto es que de verdad me encanta ser mamá”, concluyó Aylín entre risas.