Si hablamos de modernidad y elegancia en Miami, no podemos dejar de nombrar a Jay y David, de Britto Charette Designs, responsables del diseño de interior de preciosos lugares como el Ritz Carlton, One Island Place, Bal Harbour One y Two, The Pointe, Jade Ocean, y muchos más. Ambos han logrado un equipo de calidad en el que los multimillonarios de Miami y Nueva York confían para diseñar sus exclusivas residencias, y también empresarios de los locales que pretenden ser un referente de moda. “La conexión que tenemos con nuestros clientes es muy importante durante y después de cada proyecto”, explica Jay.

Jay Britto empezó a tener afinidad hacia el diseño a  los 21 años, cuando empezó a relacionarse con amistades dentro de este ámbito y creció en él una sed de conocer más, lo que lo llevó a registrarse en la universidad para estudiar diseño de interiores. Hoy en día posee una fiel clientela por sus innovadoras tendencias. David Allan Charette, por el contrario, parece que nació con ese don, pues cuando solo tenía 6 años ya diseñaba edificios y puentes, y a los 10 años, diseñó un sillón de sala, el cual actualmente están moldeando ambos para poder ser parte de su colección de muebles.

Un día sus caminos se cruzaron en una feria comercial para diseñadores y arquitectos en Chicago y surgió una conexión que hasta el día de hoy, Jay recuerda: “El día que nos conocimos hablamos mucho sobre diseños y nos dimos cuenta de que teníamos la misma afinidad hacia lo contemporáneo y lo moderno. En ese entonces, David estaba trabajando para  Perkins & Wills en San Francisco y yo era dueño de mi práctica de diseño J Britto Designs en Fort Lauderdale. Poco tiempo después decidimos unir nuestros conocimientos y crear nuestra propia marca”.

El trabajo de estos gurús del diseño se consigue con un buen ambiente en la oficina y un equipo competente. En un día de trabajo cualquiera, Jay y David se encargan de repasar todos los proyectos que hay en marcha y dar indicaciones; una de sus prioridades es cumplir con las fechas acordadas de entrega. “Nuestro equipo es muy casual, nuestro lugar de trabajo es relajado, debemos estar en ese ambiente para poder ser creativos”, asegura Jay. Ambos diseñadores están conectados  y trabajan juntos en todos los proyectos.  “Tenemos reuniones con nuestro equipo, generamos ideas para los proyectos y tratamos de balancear y repartir responsabilidades, de acuerdo a la carga de trabajo que tenemos”, explica Britto, quien además insiste en la importancia de tener una buena relación con el cliente: “Somos muy honestos en todo paso que damos y esto genera confianza con los clientes, quienes nos dan rienda suelta para poder hacer nuestro trabajo con placer. Tenemos buena fama de que nuestro trabajo es impecable y fino, pero llegar a esto nos ha tomado varios años de arduo trabajo”.

Actualmente están realizando una línea de accesorios de decoración para el hogar que será lanzada al mercado en mayo del próximo año. Creativos sin cesar, uno de los proyectos que recuerdan con más entusiasmo es el de Bal Harbour One, donde diseñaron muchos de los muebles que forman parte de su colección. “Nuestra inspiración proviene de muchas fuentes, tratamos de mantenernos enfocados en la localización geográfica y los alrededores como tema principal. Luego, teniendo en cuenta la arquitectura e interiores, tratamos que el diseño no sea repetido ni predecible”, cuenta Jay.

Ambos han alcanzado un nivel sofisticado de elegancia y glamour sin caer en la frialdad que a veces ocasiona lo moderno; Jay y David innovan y están a la vanguardia del diseño de una manera cálida y funcional y todo es creado en armonía con el entorno y con ellos mismos; quizás ese sea el secreto de su éxito, mantener su vida placentera con amigos y con la playa, y disfrutar con cada proyecto que realizan.