Europa es siempre un destino con ofertas de lujo de primera y con lugares que encierran un peculiar encanto y un legado cultural exquisito. Y entre tantos destinos, existe uno muy especial que aunque no es muy reconocido por su atractivo turístico, es todo un tesoro escondido. Se trata de Croacia.

Escena diurna en una de las estrechas calles medievales de Dubrovnik, en la costa dálmata de Croacia / David Mackenzie, stock.xchng

Tras la Guerra de Croacia o también conocida como la “guerra croata de la independencia” que duró cuatro años y puso en vilo al país desde 1991 hasta 1995, este pequeño país ubicado en la costa mediterránea de la Europa central, cuya capital y principal centro financiero es Zagreb, se reconstruyó totalmente y es hoy en día uno de los destinos más importantes del mediterráneo. Hacia el suroeste, Croacia bordea el mar Adriático y es aquí en donde haremos una descripción un poco más tentadora y densa para nombrar las bondades paradisíacas que posee este país que perteneció a la ya desaparecida Yugoslavia.

A pesar de que nosotros tenemos playas en Miami, que no tienen nada que envidiarle a ninguna playa del mundo, lo que se vive en las playas croatas es de otro calibre. Las playas de este país balcánico ofrecen una mezcla entre una romántica arquitectura medieval y un paraíso tropical, con hermosas aguas turquesas, arena blanca y una vida cultural muy vibrante. El famoso biólogo marino Jaques Cousteau afirmó que el Adriático era uno de los mares más limpios del mundo, así que eso es algo que tienes que comprobar. Croacia cuenta con más de 5 mil kilómetros de litoral lleno de playas para su total goce y relajo, entre las que se destacan las playas nudistas situadas en la península de Istria o de Kavner y también las playas que bañan la costa de Dalmacia.

Entre las playas más importantes en Istria podemos nombrar la playa de Crveni Otok, muy cerca de Rovinj, conocida como la playa de Isla Roja, debido a su frondosa vegetación que se tiñe de dicho color durante el otoño y la playas de Koversada, playa Kanegra y la playa de Funtana, lugares perfectos para los amantes del nudismo con aguas cristalinas y turquesas que se asemejan mucho a las playas del Caribe, de arena blanca y grava.
Por otro lado, las playas en Dalmacia son otro cantar, con espléndidos paisajes listos para otra jornada playera. En este sector destacan las playas de Makarska, rodeada de un complejo turístico muy importante y por lo mismo posee una afluencia turística abundante y la playa de Promajna, que es mucho más tranquila y privada, rodeada de mucha vegetación lo que le da un carácter salvaje y paradisíaco.

Vista del centro histórico de Dubrovnik, tras las murallas / Daniel Ortman

Una de las ciudades que se ha perfilado como la más importante para el turismo croata y que es una de las insignias del país es la ciudad costera de Dubrovnik. Conocida como “la perla del Adriático” por su riqueza artística e histórica o “la Atenas dálmata”, esta hermosa ciudad medieval con más de 14 siglos de historia, está localizada en la región de Dalmacia de la moderna Croacia y está rodeada de murallas y fortificaciones. Se extiende por toda la costa ocupando las laderas de las montañas y cae bruscamente sobre el Adriático. Ya lo dijo el premio Nobel de literatura irlandés Bernard Shaw: “todos los que busquen el paraíso terrenal, que vengan a visitar Dubrovnik”. Su historia, clima y gastronomía la han transformado en una de las ciudades más visitadas en el mundo. Esta joya balcánica conserva una ciudad museo que se encuentra bajo la protección de la Unesco. El centro histórico fue declarado patrimonio de la humanidad en 1979.

Vista aérea de Dubrovnik y sus techos color bermellón.

Esta robusta ciudad tiene varios lugares turísticos que deben formar parte de la cultura general de todo ser humano y son visitas imprescindibles como La iglesia de San Salvador construida en el siglo XVI, de construcción renacentista, el Monasterio Franciscano que destaca una farmacia que ha estado funcionando desde 1317 y pretende ser la más antigua del viejo continente; el palacio de Sponza de estilo gótico y renacentista y la Catedral de la Asunción de la Virgen que fue arrasada completamente después de un terremoto en 1667. En fin, una infinidad de tesoros que conservan un linaje histórico impresionante. Tampoco podemos obviar las alucinantes playas que humedecen la costa de Dubrovnik como la Playa Copacabana y la playa de Branje.

Es decir, motivos existen de sobra para visitar este hermoso país, un abanico de opciones con muchos matices playeros, históricos, medievales, religiosos, comerciales y  demás cosas por descubrir que hacen de Croacia realmente un destino muy apetecible para disfrutarlo de palmo a palmo, especialmente en esta próxima época de verano.