Aún no despuntaba el sol y Sofía Lama ya estaba lista para comenzar la sesión fotográfica. Vestida con un sostén y unos pantaloncitos cortos de piyama que dejaban al descubierto gran parte de su atlética y bien formada figura, la actriz despedía un resplandeciente halo de simpatía y buena energía que iluminaba la suite deluxe del hotel “Waldorf Room Mate”, mucho más que el juego de luces que teníamos instalado.

DSC_2354-Edit

Sostén de copa y pantaloncitos cortos de piyama de Touché Collection, 800 Ocean Drive, Miami Beach.

Me resultaba un poco divertido e irónico a la vez ver cómo la despampanante mexicana de frondosa cabellera negra y enigmáticos ojos miel actuara como una niña nerviosa, insegura de su belleza mientras sujetaba media naranja en su mano y se sentaba sobre una silla para posarle a nuestro fotógrafo. “¡En mi vida he hecho fotos así y me muero de la vergüenza! Quiero que sepan, LifeStyle Miami, que ustedes son mi primera vez”, comentaba ella entre risas. Pero con la destreza de toda una profesional, su pose tímida se transformó en una exudación de sensualidad y seguridad a la primera obturación de la cámara.

Desayunar con Sofía y realizar esta entrevista/sesión fotográfica no fue una tarea fácil; su papel actual como “Hilda González” en la novela de Telemundo “La casa de al lado” la tiene trabajando de lunes a sábado, en horarios que muchos días van hasta tarde en la noche. Los domingos son su único día de descanso, y ella muy amablemente nos concedió uno para conversar sobre su carrera, su más reciente rol, los planes que tiene para el futuro próximo, y por supuesto, preparar esta sexy portada exclusiva con la última colección de piyamas y lingerie de “Touché”.

DSC_2323-Edit

Camiseta de ToonyMania by Pablo Azar, SurRopa.com. Panty de Touché Collection, 800 Ocean Drive, Miami Beach.

Con apenas 24 años, Sofía Lama Stamatiades ya lleva una larga carrera en el campo de la actuación y del entretenimiento. Sofía recuerda que desde muy pequeña, el mundo artístico siempre le llamó la atención: “Desde chica ya era ‘showcera’ a morir; no había una obra de teatro del colegio en la que yo no participara, cantaba al frente de todo el mundo, bailaba, hacía mis programas, mini películas… en fin desde re chiquitica me encantaba todo eso”.

Todo comenzó en su natal Puebla, a los 11 años, cuando asistió a una audición de TV Azteca junto a otros miles de niños y terminó escogida para presentar un programa infantil llamado “Entre Pingos”. Desde entonces, su vida se alternó entre la escuela y el trabajo en la televisión. De “Entre Pingos”, Sofía pasó a conducir dos años más tarde otro programa infantil que se presentaba en todo México llamado “Disney Club”, una coproducción de TV Azteca y el Disney Channel. En aquella época, Sofía usaba su apellido materno de origen griego, Stamatiades. “Trabajar para ese programa fue padrísimo. Viajábamos por todo México y Estados Unidos, y yo era apenas una adolescente, por lo que aprendí muchísimas cosas allí”.

DSC_2266-Edit

Sostén de copa y panty de Touché Collection, 800 Ocean Drive, Miami Beach.

El “Disney Club” le dio el empujón a la talentosa joven hacia el mundo de la actuación y las novelas. A pesar de ser la única actriz de su familia, la inclinación artística no les es ajena. Su tío, Cleomenes Stamatiades, fue un pintor y director de arte de cine y teatro muy reconocido en México y llegó de hecho a trabajar en Hollywood como uno de los directores de arte de la película “Dune” (1984) del director David Lynch. Su madre fue bailarina de ballet, una tía fue maestra de canto, de hecho fue maestra de Pedro Infante, y no faltaron los pintores y artistas plásticos.

La primera novela en la que participó Sofía fue “Dos chicos de cuidado”, de donde pasó a la que le dio el mayor reconocimiento en México, “Soñarás”, con el papel de la “Huesos”.

Posteriormente, Sofía desempeñó varios roles en obras de teatro, de entre los que se destaca el de “Frenchy” en una adaptación de “Grease” (“Vaselina”), dirigida y producida por Julissa y Angélica Vale, con mucho éxito y extensas giras por todo México. 

Por aquel entonces, quien es ahora su representante la contactó para que probara suerte en Estados Unidos. Fue así como Sofía dio el salto a Telemundo, en Miami, y consiguió su primer protagónico juvenil en la novela “Pecados Ajenos” como “Gloria Mercenario”. “Fue un papel bien difícil el de Gloria, un personaje con muchos matices, muy fuerte ya que estaba en la edad de la adolescencia; fue prostituta, alcohólica en una parte de la historia, le quitaba el novio a la mamá… ¡en fin! Fue todo un reto interpretarla, pero me ayudó mucho a crecer como actriz y a entrar por la puerta grande a las pantallas americanas”, comentó.

DSC_2246-Edit

Sostén de copa de Touché Collection, 800 Ocean Drive, Miami Beach.

Luego de este primer proyecto, Sofía participó en “Sin senos no hay paraíso” con el papel de “Julieta”, para el cual se mudó a vivir a Colombia por un año. Esta novela fue una de las de mayor índice de audiencia ese año en Telemundo, adaptación del guión original colombiano igualmente exitoso de “Sin tetas no hay paraíso”, lo que fue una gran plataforma de exposición para Sofía.

Al terminar las grabaciones, la actriz encontró inmediatamente un papel en la novela “Eva Luna”, una producción de Venevisión Internacional en asociación con Univisión y Venevisión Studios. Con “Eva Luna”, Sofía sintió que había entrado a las grandes ligas de la televisión americana. “Me fue muy bien en esta novela, no sólo porque, según dicen los índices, fue una de las más vistas en la historia de los Estados Unidos, sino también porque descubrí otras ‘voces’ en mí como actriz que todavía no había encontrado. Sentí un crecimiento tanto como persona como profesional, al trabajar de la mano de directores como Carlos Pérez y Adriana Barraza, que son excelentes”, contó Sofía.

“Alicia González” fue su personaje en “Eva Luna”, la hermana de la protagonista interpretada por la actriz Blanca Soto. Como “Alicia”, Sofía tuvo que jugar con los sufrimientos, sueños y desventuras de una adolescente que se enfrenta a la cruda realidad de Los Ángeles y se deja atraer por la “vida loca”, representada por “Tony Santana” (Alejandro Chabán), un delincuente con mucha labia y simpatía que ya desde el primer encuentro le roba el dinero. “Lo que más me gustó de hacer este personaje es su evolución a través de la historia, ya que comienza como una niña un poco tonta e inocente y crece en la historia para convertirse en una adolescente conflictiva y desubicada. Jugar con esos matices fue un reto que disfruté mucho”, recordó Sofía.

A pesar de haber tomado muchos cursos y diferentes clases de actuación y cinematografía, Sofía considera que su mejor escuela ha sido el mismo actuar, el estar allí en el set al lado de actores y maestros de gran trayectoria y experiencia. Como ella misma afirmó: “No hay nada mejor que cuando te echan al ruedo a que te defiendas sola; así es como he aprendido, y en verdad esa es mi escuela. Tienes que trabajar con tantos actores, con diferentes directores que de todos absorbes un poco. De hecho, como te comenté, “Eva Luna” estuvo dirigida por Adriana Barraza, nominada al Oscar por “Babel” en el 2006 a mejor actriz de reparto. Imagínate, ¡nada más y nada menos que ella me dirigió! ¿Qué mejor escuela quieres tú que esa?”

Inmediatamente después de su éxito con “Eva Luna”, Sofía recibió una llamada de Telemundo, específicamente para hacer el papel de Hilda en “La casa de al lado”, la novela actual de la cadena en el horario de las diez de la noche (hora del este). La actriz ya conocía la producción original chilena “La familia de al lado” gracias a un amigo que ya la había visto y le contó toda la historia del papel. Ella inmediatamente aceptó la oferta, no sólo porque le gustó el reto de desempeñar una empleada del servicio que estaba muy alejada del típico cliché sexista, sino también porque contaba la historia de una inmigrante que tiene que aceptar el primer trabajo que le ofrecen para sobrevivir. “¡Es la primera vez en toda mi carrera que salgo en cámaras sin una gota de maquillaje! Si mucho un poco de polvo y rímel”, comentó Sofía entre risas.

Una de las cosas que más le complace a Sofía de trabajar en este proyecto actual es poder compartir el set con grandes actores con los que ya ha realizado muchas novelas en el pasado, como Catherine Siachoque, Miguel Varoni, Ximena Duque y Gabriel Porras.

Además de la televisión, Sofía continúa cultivando su amor por el teatro. Recientemente participó en la propuesta del director Manuel Mendoza llamada “Monologando”, que se puso en escena en el teatro “Trail” de Coral Gables. De igual manera, cada vez que tiene un descanso entre novelas, regresa a México para participar de alguna obra.

Por ahora, la actriz nos contó que no tiene ningún proyecto entre manos más que el de “La casa de al lado”, pero aseguró que muy probablemente regrese a México por una temporada para hacer teatro, o continuará las conversaciones con Manuel Mendoza para preparar algo aquí en Miami. “Quiero incentivar más la cultura del teatro latino en Miami. ¡Es que me encanta el teatro!”, expresó ella emocionada, mientras revisábamos las últimas fotos de la sesión que concluía en ese momento.

Aunque hubiera sido la única vestida en piyamas por las últimas horas y nuestro desayuno haya sido un poco más extenso de lo programado, Sofía, con la misma simpatía y calidez con la que llegó, nos agradeció por lo que para ella fue una “mañana muy divertida”, no sin antes tomarse la foto final con todo el equipo de la revista. Se despidió de beso y abandonó la habitación del hotel, feliz quizá de escuchar las palabras más alentadoras para una actriz al final de un largo día de trabajo: “¡Señores, it’s a wrap!”

DSC_2311-Edit

Blusa de piyama, panty y liguero de Touché Collection, 800 Ocean Drive, Miami Beach.