¿Se imaginan tener la oportunidad de degustar exquisitos platillos emparejados con los mejores y más selectos vinos artesanales de Italia, mientras que un experimentado y versado sumiller italiano les explica todo sobre los vinos, las uvas, las diferentes regiones vinícolas de Italia y la razón por la que cada platillo está emparejado o maridado con cada vino? ¿Y encima llevarse a casa una botella gratis de uno de estos exquisitos vinos?

Ya no tienen que imaginarlo más, pues todo esto se hará realidad a partir del próximo 22 de abril, cuando comience el primer Festival de Vinos Italianos, organizado por el Consorzio Piemonte Export y Promotrade Corp., con el apoyo del gobierno italiano.

Seis restaurantes de Coral Gables participarán del festival, y para ello, cada uno creó un menú especial de cuatro platos que estarán maridados cada uno con un vino italiano escogido por el experto en vinos, sumiller europeo y gerente general de Promotrade Corp., Giuseppe Monforte. Los restaurantes participantes presentan la misma variedad y diversidad de sabores y texturas que los vinos italianos y son el restaurante peruano Pardo’s Peruvian Cuisine, el “gastropub” cubano Bread and Butter, la pizzería y restaurante italiano Spritz, el tradicional restaurante italiano La Palma y el lounge restaurante mediterráneo y “nuevo latino” Zielo.

El festival le dará la oportunidad a los asistentes de probar algunos de los vinos artesanales italianos más selectos y exquisitos que hay, con selecciones de primera como Barolos, Amarontes, Barbarescos, entre otros.

Este festival, primero de su tipo en nuestro país, busca fortalecer la presencia de los vinos italianos en los Estados Unidos y educar un poco más a los consumidores norteamericanos sobre la rica y extensa variedad de los vinos italianos, especialmente de los artesanales, más allá de los nombres típicos y ya bastante gastados como Pinot Grigio, Prosecco, Moscato o Chianti.

“El consorcio que organiza el festival reúne solamente a pequeños productores italianos de vino, estamos hablando de una producción de menos de cien mil litros, prácticamente vinos artesanales, así que estamos trayendo vinos que tienen precios competitivos pero que son de grandísima calidad”, asegura Giuseppe.

Según el experimentado sumiller, quien tiene más de 40 años en la industria, la razón principal por la que estos vinos artesanales son muy superiores a los vinos industriales es el hecho de que sus productores no están regidos por fechas masivas de producción; “a los grandes productores no les importa si el vino está maduro o no a la hora de envasarlo, siempre que salgan millones de botellas cuando tienen que salir”, explica Giuseppe. “En cambio, los pequeños empresarios fabrican su vino con pasión, cariño, están probando su producto constantemente y solamente lo embotellan cuando está en el punto perfecto de maduración para ellos; eso es calidad. Un ejemplo muy claro de esto es el Moscato o moscatel, un vino muy conocido aquí, pero que muchas veces la gente no tiene ni idea de lo que está consumiendo. Están llegando a Estados Unidos Moscatos de pésima calidad, ¡son agua colorada con azúcar! El Moscato que estamos trayendo al festival es un Moscato D’Asti de Denominación de Origen Controlada y Garantizada (DOCG), así que es de calidad extremadamente superior”, agrega.

Italia es el único país del mundo en el que todas sus regiones producen vino y existen alrededor de 560 vinos DOC (Denominación de Origen Controlada) y DOCG (Denominación de Origen Controlada y Garantizada) de los cuales solo 8 o 10 llegan a Estados Unidos; irónicamente, este último es el primer país en consumo por valor de vinos italianos. “Por esto, nuestro interés con esta iniciativa es hacer conocer nuevos vinos que no sean los internacionalmente conocidos como Chardonnay, Merlot, Cabernet, Pinot Grigio y explicarle a los consumidores un poco sobre cómo se producen y cómo se pueden maridar con diferentes comidas, que no necesariamente tienen que ser italianas. Las personas tienen que saber que cualquier cosa que se quieran comer la pueden combinar con un vino italiano. Claro, tienen que saberlo hacer, porque cada vino tiene su característica; con un pollo va un vino, con la carne va otro vino, y para eso es que hemos creado este festival”, explicó el sumiller gerente general de Promotrade Corp.

"Las personas tienen que saber que cualquier cosa que se quieran comer la pueden combinar con un vino italiano. Claro, tienen que saberlo hacer, y para eso es que hemos creado este festival", explicó Giuseppe Monforte.

Adicionalmente, confiesa Giuseppe, su deseo es que las refinadas y altamente exquisitas notas de estos vinos artesanales hagan sentir a los asistentes al festival como si estuvieran en medio de las colinas y los castillos de estas bellas regiones vinicultoras de Italia como Piamonte o Toscana.

Cada noche, del 22 al 27 de abril, el festival se tomará uno de los restaurantes participantes y por un muy bajo precio fijo, los asistentes podrán disfrutar de cuatro deliciosos platos (entrada, primer plato, plato fuerte y postre) acompañados de cuatro deliciosos vinos cuidadosamente seleccionados. ¡Pero eso no es lo mejor! Las primeras 30 personas que hagan su reservación para cualquiera de las noches en el restaurante de su preferencia, recibirán como obsequio al terminar su velada, una botella de alguno de los exquisitos vinos italianos artesanales de su elección. ¡Sin duda habrá mucha francachela y comilona!

Este es el calendario del festival. Para ver el menú que cada restaurante ha preparado y los vinos que acompañarán a cada plato, haz clic sobre el nombre del restaurante:

Entre algunas de las delicias que se verán en el festival, tenemos por ejemplo unos ‘Rigatoni A’Matriciana’ de Spritz, maridados con un Montepulciano d’Abruzzo; un Tiramisú acompañado de un Moscato d’Asti DOCG; o unas vieiras asadas, envueltas en prosciutto, servidas con guisantes y emulsión Huacatay de Pardo’s Peruvian Cuisine, maridadas con un Barolo.

Giuseppe considera que este tipo de eventos son muy enriquecedores para los consumidores y satisfacen mucho la curiosidad y el deseo de saber de las personas, ya que son muy pocas las oportunidades que tienen de recibir asesoramiento de primera mano sobre vinos y cómo maridarlos adecuadamente con las diferentes comidas.

La de abril será la primera de tres entregas del Festival de Vinos Italianos, que regresará en septiembre y diciembre de este año, y aunque aún no está confirmado, es posible que adicionalmente el Consorzio Piemonte Export organice un festival de la preciada trufa blanca de Piamonte en la primera semana de noviembre. De llevarse a cabo, Giuseppe nos adelantó que sería una cena entre 200 y 250 dólares en un restaurante de Miami de altísima calidad que crearía un menú de cinco platos todos con trufa, maridados con cinco vinos de los más finos de Italia como el Barolo o el Barbaresco.

Italia es el único país del mundo en el que todas sus regiones producen vino y existen alrededor de 560 vinos DOC y DOCG de los cuales solo 8 o 10 llegan a Estados Unidos; irónicamente, este último es el primer país en consumo por valor de vinos italianos.

El compromiso del Consorzio Piemonte Export y de su representante en Estados Unidos, Promotrade Corp., con la promoción de los vinos artesanales italianos es tal que tres veces al año organizan tours educativos donde invitan a propietarios y gerentes de restaurantes a Italia, con todos los gastos pagos, para conocer a estos pequeños productores y aprender de ellos sobre el proceso de la creación del vino, y así transmitir y multiplicar esos conocimientos. La próxima ronda de estos tours se realizará en septiembre de este año, cuando comience la vendimia.

Finalmente, Giuseppe Monforte expresó su deseo de que los asistentes al festival le den rienda suelta a su curiosidad: “Queremos que hagan preguntas, que quieran conocer más; para eso vamos a estar nosotros ahí, para que cuando vayan a pedir un vino en un restaurante o en un supermercado, puedan tomar decisiones más informadas, con mayor conocimiento. También queremos que nos digan su opinión de los vinos que estarán degustando y que recuerden que el vino es un ser vivo dentro de la botella y tiene que ser cuidado como tal; queremos que al igual que nosotros, sientan esa pasión por el vino bueno y que puedan salir del festival con nombres como Barolo, Barbaresco o Brunello di Montalcino añadidos a su bagaje personal”.