El creador de "Dance Fit", Rodrigo Avellano, durante una de sus clases en el gimnasio Equinox de Merrick Park en Coral Gables.

En los años setenta y ochenta, a duras penas se escuchaba en los gimnasios de los “aeróbicos guiados”, una tendencia que comenzaba a surgir en la que un instructor dirigía una sesión encaminada al cardio durante una hora, a través de movimientos coreográficos. Desde entonces, ha habido una explosión en esta técnica de entrenamiento, con muchas variantes y el surgimiento de nuevas disciplinas como zumba, “Aqua Dance”, “Hip Hop Cardio” entre otras, que buscan hacer del ejercicio cardiovascular algo más divertido, desafiante y novedoso al incorporar ritmos de baile de diferentes modalidades.

Una de estas nuevas disciplinas surgió en Miami cuando Rodrigo Avellano, un bailarín profesional nacido en Chile, decidió darle un giro a una clase de baile a la que asistía por tres años en el gimnasio de un amigo suyo. Fue así como surgió “Fit Dance”.

Diez años de técnica

Tras asistir por tres años consecutivos a una clase de baile que en ese entonces era conocida como “rumba”, Rodrigo materializó un concepto que hoy en día es una revelación en la ciudad de Miami. Fue en el 2003 que la idea del “Fit Dance” tomó forma para pasar a convertirse en el deporte por excelencia de miles de adeptos a los que les apasiona el baile o a los que quieren comenzar a bailar.

La base principal de esta disciplina es el aeróbico de los años sesenta, el cual consistía en sostener por un largo tiempo el equilibrio mientras el cuerpo estaba en constante movimiento. Pero como todo lo que fue creado se perfecciona, el “Fit Dance” fusiona la dirección de baile con el cardio y el aeróbico, lo que le permite al cuerpo ejercitarse con “libertad, ritmo y pasión” de pies a cabeza.

Una sesión de “Fit Dance” comienza con un calentamiento progresivo de todos los músculos y articulaciones del cuerpo. Después empieza la “batida” como la llama Rodrigo; es aquí donde toma vida la verdadera razón de este deporte: a través de diferentes géneros y canciones, el cuerpo le da vida al baile con constantes cambios de ritmo y de planos, haciendo de este ejercicio una clase de baile libre para que cada quien baile como quiere bailar y se exija hasta donde se quiera exigir. Curiosamente, Rodrigo, el creador de “Fit Dance”, hace un papel secundario en su clase, ya que le da todo el protagonismo al grupo que conforma su clase. Como él mismo comenta: “No soy la estrella del show”.

Finalmente, la clase termina con una etapa que se llama “vuelta a la calma” y consta de un estiramiento fuerte que pretende darle relajación y una correcta postura al cuerpo al finalizar la sesión. Cincuenta y cinco minutos componen esta clase, aunque a veces logra durar más de una hora, dependiendo de la dinámica del grupo.

No es solo una clase de baile

El principal beneficio del “Fit Dance” es la capacidad aeróbica que cada cuerpo empieza a desarrollar a medida que cada persona se divierte, forjando su propio ritmo y estilo. Además de darle a su cuerpo beneficios como salud, coordinación aeróbica y cardíaca, resistencia, elasticidad.

Celebridades latinas como Rashel Díaz, Angélica Castro la esposa de Cristian de la Fuente, Carlos Ponce, entre otros, han practicado de la guía del fundador del “Fit Dance”, y han estado de acuerdo los tres en que esta disciplina sí que ejercita y educa al gusto por el baile.

Asimismo, quienes siguen a Rodrigo a cualquier lugar donde haya clase de “Fit Dance” reconocen que son adictos a su clase, como Eliane Nobile, quien comenzó esta disciplina sin saber que, como ella misma lo dice, “me iba a encontrar con un hábito adictivo que me da felicidad. Con Rodrigo las personas se benefician aprendiendo técnicas de baile, mientras se disfruta de una gran sesión de cardio.  Su humor y su energía me atraen más y más hacia la danza. Mi baile ha mejorado y mi salud también”.

Karla C. Richey es otra alumna de “Fit Dance” que considera que “esta clase de entrenamiento, se compone de diversión y ejercicio al mismo tiempo. Tengo la posibilidad de estar con un instructor atípico, pues él siempre  está pendiente de que sus alumnos hagamos el movimiento correcto. Recomiendo a todos los lectores a unirse a este grupo y disfrutar con la música y los movimientos al mismo tiempo”. Comentó la alumna.

El “Fit Dance” no es un rival de Zumba

Seguramente muchas personas se estarán preguntando qué diferencia o similitud hay entre este deporte y la famosa zumba. La respuesta más acertada es que,  esta disciplina no es una competencia con zumba, por el contrario, a partir de un concepto similar, el “Fit Dance”, se basa más en el trabajo aeróbico de la escuela antigua que en la repetición de movimientos y tiene como objetivo hacer de cada alumno el bailarín que siempre soñó ser y nunca llegó a ser por distintas ocupaciones. Es así que si usted se identifica con esta situación, es hora de empezar a descubrir este interesante concepto que no está basado en una misma rutina todos los días y que le ofrece ejercitar el gusto por el baile. Una clase de “Fit Dance” oscila entre un valor de 15 a 20 dólares por clase, o un valor mensual entre 120 y 150 dólares.

Rodrigo dice tener dos premisas a la hora de practicar el “Fit Dance”: “Primero respeto la técnica del baile original; si es una salsa respeto que sea una salsa y la bailamos como salsa. Segundo, me gusta corregir a mis alumnos por medio de la interacción con ellos, no soy un instructor que me quedo en un mismo punto; mis grupos de alumnos son de gente que vibra con la música y el baile, como vibro yo”.

Para más información estos son los lugares donde se ofrece clase de “Fit Dance” en Miami: el gimnasio Equinox en Merrick Park, Coral Gables; en West Pines Fitness en Pembroke Pines; Synergy Private en Key Biscayne y en Dance Town en Doral.