Mientras me preguntaba cómo podría girar una clase aeróbica tan rigurosamente en los primeros treinta minutos, como me lo había mencionado Italo Fernandes, instructor profesional de “Body Express” o “Resistencia muscular localizada”, continué de prisa para llegar a mi primera clase de esta disciplina al gimnasio Flamingo, ubicado en pleno corazón de Miami Beach. El nombre de este ejercicio en grupo me daba la sensación de un trabajo de cardio de pies a cabeza, pero más allá de eso, me atraía saber cuál era el giro de la clase, en la segunda mitad de la sesión.

Me propongo a llegar antes que el resto de los alumnos, y me encontré con la sorpresa que muchos de ellos estaban adentro del salón de clase reservando su espacio antes que el profesor llegará a dirigir la clase. Las manecillas del reloj se acercaban a las 7:00 p.m. y el grupo estaba ansioso por el inicio de la clase, hasta que llegó el profesor y con él la clase.

La primera mitad del “round”

Entre un grupo de aproximadamente 20 personas el instructor se ubicó en el medio de todos los alumnos e inmediatamente empezó la clase y por medio de una sorprendente mezcla de música pop y brasilera, nativa de su país de origen: Brasil, Fernandes tuvo durante media hora al grupo activo y sin parar.

En Los primeros quince minutos de la clase no fue posible reconocer en qué momento el estiramiento se convirtió en cardio. Poco a poco el exclusivo grupo de “body-expressionistas” y yo comenzamos con una serie de kickboxing acompañado de pesas, diseñado para preparar los músculos y articulaciones del cuerpo, y al mismo tiempo ayuda al canal respiratorio y al flujo de energía. Después de estos primeros minutos, llega la etapa del ritmo, compuesta por técnicas y ejercicios aeróbicos con un poco de movimientos brasileros dirigidos por un experto en la materia.

El siguiente primer round era un circuito de sets, para pierna, glúteo, brazo y espalda a través de ejercicios de coordinación, equilibrio y agilidad. “Mulherio, mulherio” (palabra en portugués que significa: mujeres arriba), gritaba con entusiasmo Italo, hasta que la clase dio el giro esperado o inesperado, eran las 7:30 p.m. y el instructor pidió a cada integrante recoger un balón medicinal y una colchoneta. Yo por mi parte, seguía en pie, decidida a terminar esta otra mitad de la clase.

Almost done!

Como pude imaginar, esta segunda parte del entrenamiento era la parte más efectiva y a la vez la más fuerte. Treinta minutos de abdominales, agrupadas por sets y repeticiones, con apoyo del balón medicinal, confirmaron lo que Italo pretendía lograr con este segundo round  “es aquí donde mi clase se diversifica. Primero con treinta minutos de cardio y segundo con los últimos treinta minutos de abdominales en la colchoneta y el balón medicinal, el cual cumple la función de aliviar las posturas del cuerpo, cumpliendo con mi objetivo de cansar sanamente a los integrantes, logrando que regresen 3 veces por semana o más y hacer mi clase”.

Por último, llegó la zona de descenso y de descanso, después de una hora intensa de cardio, el estiramiento y relajación me alertaron que era el fin de una sesión que no creí culminar y actualmente practico dos veces por semana.

Si te interesa contactar a Italo Fernandes escríbele a: italofernandes@me.com

Entérate

Victoria Blanco es una Body-expressista que asiste cinco veces por semana a esta clase y quiso compartir con LifeStyle Miami su percepción de este deporte: “El secreto de esta clase es Italo como entrenador, él es muy enérgico y divertido, además que la música que elige también te da mucha carga de energía. A través de peso, colchonetas, bastones y balones mi cuerpo ha cambiado y mi mente también”.