Miami se perfila cada vez más como una sede importante del arte, no sólo del nacional, sino también del arte latinoamericano e internacional. La ciudad es sede de importantes ferias de arte y alberga galerías, coleccionistas y artistas de renombre, y de igual manera, a una cantidad de artistas jóvenes muy talentosos que empiezan a darse a conocer y a generar todo un movimiento de arte muy sui géneris en un lugar que hasta hace poco sólo figuraba en el radar por sus playas, cuerpos esculturales y vida nocturna.

Una de estas artistas es la colombiana Juliana Duque – o “Juduq” por su seudónimo artístico – que hace parte de esta nueva generación de latinos que comienza a hacerse un nombre en la ciudad y le agrega repertorio a la emergente escena del arte miamense.

Nacida en Santa Marta, la ciudad natal del reconocido cantante Carlos Vives, Juliana llegó al sur de la Florida hace tres años de vacaciones sin la mínima idea de que este lugar se convertiría en su hogar y su estudio de arte. A pesar de que fue en Colombia donde adquirió las bases de su formación artística, fue aquí donde descubrió las diferentes técnicas y desarrolló su estilo característico.

Juduq conversó con nosotros y nos contó sobre su trabajo, la escena de los artistas emergentes en Miami y el futuro de su carrera.

Juliana, cuéntanos un poco de tu vida.

El viento

El viento / Carlos Lopez

Viví toda mi infancia en Santa Marta, donde pasé un tiempo muy alegre, lleno de experiencias maravillosas al lado del mar, la brisa, playas hermosas, familiares y amigos. Cuando terminé el colegio me vine a vivir a Estados Unidos, pero me devolví a terminar mi carrera de diseño gráfico en Taller 5 en Bogotá. Estudié diseño con la idea de tener una base más sólida y pintar como hobby,pero la verdad la vida me enseñó que cuando se tiene una pasión, uno debe seguirla, así que me he dedicado a la pintura. Vine a Miami de vacaciones y me encontré con un viejo amigo; hoy las vacaciones llevan casi tres años y aquel amigo ahora es mi esposo (risas). Me siento muy afortunada porque este lugar me ha brindado muchas posibilidades para crecer artísticamente.

¿Qué te llevó al mundo de la pintura?

Yo creo que el arte es algo que nace con la persona, creo que es algo que heredé de mi madre. No puedo decirte que hubo un momento de mi vida en el que decidí ser artista porque desde que tengo uso de razón estoy pintando y dibujando, de hecho cuando estaba chiquita, mi mamá me encontraba dibujando Los Picapiedra mientras los veía en la tele. En el colegio siempre me regañaban porque no prestaba atención en clase por estar dibujando, siempre cosas para mis amigas o dibujándole los brazos a alguien. Tenía una agenda donde todos los días hacía dibujos con marcadores de aceite y terminaba pasando por todo el colegio, incluso a algunos profesores les gustaba verla. En el colegio me escogieron para dibujar una niña y un niño que fueron la imagen de un proyecto y después de sacar unas camisetas con ellos, se terminaron convirtiendo en un negocio… sacaron diferentes objetos para la venta con los dibujos impresos.

El arte siempre ha sido algo muy importante en mi vida; es parte de mí, lo llevo dentro. No estudié bellas artes, pero cuando estudié aquí en el Broward Community College, tomé clases de pintura, de dibujo, de figura humana, apreciación e historia del arte, trabajé en la galería de la universidad como voluntaria, me gané dos menciones de honor en las exhibiciones de alumnos y una beca para artistas. En Bogotá, mi carrera de diseño gráfico exigía seis semestres de historia del arte y también vi dibujo, figura humana y las bases del diseño que me han servido mucho. Por otro lado tomé clases privadas en Bogotá con el pintor Henry Arias.

¿Cómo definirías tu estilo? ¿Qué temáticas trabajas? ¿Qué materiales?

Yo diría que mi estilo es una mezcla entre lo figurativo y el expresionismo abstracto.

Me gusta trabajar colores vivos contrastados con blancos y negros. Trabajo la técnica del dripping sobre madera; en esta técnica he encontrado que puedo transmitir lo que estoy sintiendo en el momento; siento que el pincel me limita mientras que el dinamismo del dripping me da la libertad de expresarlo todo. Últimamente he incorporado el fique o yute a la madera, que me ha dado una textura única donde cada detalle de la obra está lleno de elementos orgánicos que son producto de la mezcla de éstos con la pintura.

¿Qué temática es la que más te gusta pintar?

A través de mi obra, me gusta analizar el universo, cómo funcionamos, principalmente cómo nos afecta cada cosa desde que nacemos y cómo nosotros afectamos a los demás. Me parece increíble todo lo que podemos hacer con nuestra mente y cómo la perspectiva con la que mires las cosas cambia tu vida. Todo esto es lo que expreso en mi obra y me gusta porque cada persona que adquiere uno de mis trabajos se está llevando la enseñanza que me dejó cualquier experiencia vivida y esto siempre es algo positivo.

Mi arte es vivencial. La pintura para mí es la forma de analizar la vida y por lo tanto cada obra es un paso más al crecimiento personal; es enriquecedora.

¿En qué exposiciones ya has participado? ¿Dónde se ha mostrado tu arte?

El Brindis

El Brindis / Carlos Lopez

Mi arte ha sido expuesto en el Broward Community College, en diferentes galerías del Design District, Wynwood Arts District y en Uva Gallery en Miami. Ahora estoy trabajando en varios proyectos pero por lo pronto estoy exhibiendo en Atlantic Avenue en Delray Beach. En julio estaré exhibiendo en el Arts Garage también en Delray y en el mes de septiembre estaré exhibiendo en Steinhausen Art Gallery en Stuart.

¿Tienes algún cliente fijo, alguna celebridad que haya comprado un cuadro tuyo?

(Risas) Bueno, ¡no sé si se vale que le regalara a Carlos Vives el caballete donde pinta! No tengo a nadie famoso, pero he tenido clientes como el presidente de la agencia de publicidad Alma DDB y el presidente del Citibank de Brasil, quien me ha comprado varias obras.

Supimos que recientemente te mudaste de Miami para West Palm ¿Cómo te ha ido con este cambio? ¿Te ayuda tu nueva ubicación con tu trabajo?

El cambio ha sido increíble, este lugar es maravilloso, no puedo explicar la energía que tiene; sólo te puedo decir que he visto muchas personas de 80 años bailando como si fueran de 15. Delray Beach me llena de inspiración, ha sido una bendición. En cuanto al arte también ha sido muy positivo: aquí conocí a Fernando Martínez, crítico de arte y director de la galería William DeBilzan; él lleva 14 años en el mundo del arte, estudió en Columbia University y en Europa en la Universidad Complutense de Madrid, vivió y trabajó varios años en  Nueva York y actualmente es el agente oficial del maestro venezolano Gabriel Bracho, representa a David Benegas y ahora también a mí.

¿Cómo es el medio del arte en Miami para pintores jóvenes como tú? ¿Qué tal es la acogida o la receptividad hacia tu obra?

Miami ha ido creciendo mucho en el mundo del arte; Wynwood se ha convertido en un centro artístico que cada día crece más, lo cual es muy favorable para los artistas en cuanto a exposición. Además, el ser una ciudad multicultural le permite llegar a gente de todas partes del mundo. En Diciembre, Miami es el lugar donde todos los artistas quieren estar porque se lleva a cabo el Art Basel que es la feria de arte más grande de América.

Hasta el momento he tenido una reacción muy favorable de la gente y afortunadamente con el tiempo he ido adquiriendo una clientela que va creciendo y espero siga creciendo cada vez más.

¿Qué planes tienes para tu futuro profesional? ¿Qué desearías poder hacer? ¿Te gustaría tener tu propia galería, entrar a una feria de arte internacional importante?

Mi plan es sacar adelante los proyectos que tengo con Fernando, empezar a explorar otros mercados participando en ferias y exhibiendo en otras partes de Estados Unidos y el mundo y por supuesto, me encantaría llegar a tener mi propia galería, pero en realidad lo más importante para mí es no dejar de pintar nunca.