El kickboxing es una disciplina que no resulta nada nueva, ni siquiera para aquellos que no son muy adeptos a la actividad física. Este deporte de origen asiático, que combina las técnicas del boxeo con las de algunas artes marciales como el karate y el Muay Thai o boxeo tailandés, hace parte desde hace muchos años del currículo de las escuelas de artes marciales y es incluso una clase de entrenamiento aeróbico y cardiovascular en la mayoría de los gimnasios, popular entre el público masculino que usualmente le huye a clases de cardio más “femeninas” (según ellos) como los aeróbicos coreográficos, el “step”, la “zumba”, el “FitDance” o las clases de “bodytoning”.

Sin embargo, existe en Miami un estudio que busca una práctica novedosa del deporte a través del trabajo cooperativo entre los estudiantes y la búsqueda de objetivos y misiones en parejas. Se trata del estudio “Perfect Balance Miami”, uno de los más completos en artes marciales del sur de la Florida, donde Al Agon, uno de los fundadores y maestros de artes marciales del estudio, ofrece una de las clases más divertidas, novedosas e intensas de nuestra ciudad.

“Perfect Balance Miami” es un negocio familiar que cuenta con un equipo de expertos que entiende las necesidades de cada individuo, y de ahí que, con cada alumno trabajan distinto. Por eso no es sorpresa que sus clases siempre estén completamente llenas. Lifestyle Miami habló en exclusiva con Al Agon quien nos contó cómo logró transformar la técnica tradicional del kickboxing en un deporte en equipo, para divertirse y mantenerse en forma.

La novedad de este ejercicio es el trabajo en equipo, una variación que hace fresca y dinámica la práctica de este deporte de combate. La función del grupo es cumplir metas individuales y en grupo, al tiempo que crean una relación personal entre el instructor y los compañeros de clase. También está de moda porque “es una modalidad divertida, que a la vez logra su meta: perder peso y poner el cuerpo en forma”, comentó Al Agon. Todos los instructores de Perfect Balance tienen certificaciones en entrenamiento personal, además de estar entrenados personalmente por Master Agon.

Una clase de kickboxing, en modo de grupo, empieza con un calentamiento individual, seguido por un acondicionamiento para fortalecer los músculos y prevenir lesiones. Después viene la etapa de fuerza y ritmo cardíaco para rejuvenecer el corazón. En esta sección de la clase, se usan sacos de boxeo, ofreciéndole al cuerpo la mayor intensidad para quemar grasa y calorías. Finalmente, se llega a la anhelada clase en grupo, la cual conserva toda la técnica del kickboxing y la combina con un poco de pilates. En este punto se trabaja con un compañero, que hace la función de espejo, en el sentido que ayuda, a través de los reflejos, a proteger y a guiar la parte superior y baja del cuerpo del compañero, proporcionándose mutuamente posturas y movimientos correctos.

Los últimos minutos de esta clase son de “cool-down” o enfriamiento, donde viene la calma por medio del estiramiento y de algunas poses de yoga. Así se da por terminada una sesión.

Una mensualidad de kickboxing en el estudio tiene un costo de $125 dólares e incluye clases ilimitadas, entrenamiento y sesiones personalizadas.  La primera clase es gratis y para quienes solo quieren pagar una o varias clases, Perfect Balance Miami ofrece tres clases por $19.99 e incluye los guantes de boxeo.

Esta fusión de kickboxing con pilates en dinámica de equipo ofrece beneficios físicos, espirituales y emocionales.  La persona que toma la iniciativa de ejercitarse con kickboxing, no solo busca perder peso, aumentar músculos, o sentirse mejor físicamente, existe algo más grato de esta disciplina y es el incremento en la autoconfianza y en la disciplina en cualquier quehacer de la vida cotidiana.  El kick boxing, como lo describe Al Agon, “es un ejercicio que trabaja desde adentro hacia fuera”.

Para más información sobre esta modalidad de kickboxing o para otras técnicas de artes marciales, visita perfectbalancemiami.com y conoce sus cuatro sedes en Miami.