Matti Herrera Bower es un ilustre personaje de la comunidad hispana en el sur de la Florida que ha sabido ganarse un escaño político como alcadesa de la ciudad de Miami Beach, lo que la convierte en la primera mujer y la primera latina en ocupar un cargo público como tal. A sus 73 años, es una de las personalidades hispanas más influyentes  por su carácter aguerrido y su corazón luchador. La alcaldesa es una mujer que ha crecido en la política, comprometida con las minorías y con su ciudad. Nacida en Cuba y criada aquí en los Estados Unidos, Matti Herrera Bower se encuentra a meses de terminar su tercer y último mandato como alcaldesa de Miami Beach y aunque a ella le gustaría quedarse otro período más, tiene la seguridad de haber hecho una justa y responsable gestión política durante estos tres períodos de arduo trabajo en una de las ciudades más cosmopolitas de los Estados unidos.

LifeStyle Miami visitó a la alcaldesa en su despacho en la Cámara de comercio de Miami Beach y la abordamos con una entrevista un poco más ligera, dejando un tanto de lado su gestión política y rescatando el lado humano de la alcaldesa, que antes de ser una figura pública, es también madre de cuatro hijas, viuda y una mujer comprometida con la educación.

Buenas tardes señora alcaldesa; cuéntenos en primera instancia, ¿qué significa la ciudad de Miami Beach para usted?
Miami Beach es una ciudad que me gusta porque es densa, uno camina a todas partes, se parece mucho a Nueva York sin ser esa ciudad tan grande. Me gusta la calidad de vida aquí con tantos parques y me gusta lo que hemos hecho por la educación, hemos implementado muchas cosas que antes no había para que los jóvenes tengan un futuro mejor. Lo más importante es que exista igualdad de educación para todos. Esta ciudad es tan bella y tan diversa que me gustaría hacer todavía muchas cosas más.

Con tanta gestión política por doquier y tanto quehacer  ¿de qué manera rompe la rutina y se da un tiempo para usted?
Yo canto en la iglesia St. Patrick de Miami Beach que tiene un coro en español muy lindo. Ahí canto y libero todo el estrés (risas).

¿Se considera usted una buena cantante?
¡No, qué va a ser¡ Me gusta cantar y ese es un lugar donde la paso bien, tenemos un grupo muy bonito. Vamos los jueves por la noche y practicamos. Cuando tenemos Semana Santa, Navidad o algo especial, entonces tenemos que ir los martes y jueves, a veces también a mitad de semana y cantamos dos misas el domingo.

A su consideración, ¿qué es lo que le da más satisfacción en la vida, qué es lo que más la llena?
Bueno, a mí siempre me ha gustado el servicio. Fui asistente dental y el servicio a la comunidad es algo que me ha gustado desde siempre. No me veo como una política, aunque digan que soy muy buena porque me he mantenido en esto por mucho tiempo, ya que llevo 14 años entre comisionada y alcaldesa. A mí me gusta el lado humano de las personas, me gusta servir a la comunidad y representarla. Trato de representar al ciudadano pobre o menos favorecido.

¿Se siente usted satisfecha con su gestión política? ¿Cree que deja algo pendiente por hacer?
Sí, en general yo creo que he creado y aportado mucho. Ahora, ¿tenemos más por hacer? ¡Claro que sí! Hay una necesidad muy grande, hay muchas personas aquí en comisión que no quisieran que hiciéramos más, pero yo quisiera hacer mucho más por esta ciudad.

Pero ya no puede, al menos como alcaldesa. Tal vez, podría seguir en la gestión política pero regresando a ser comisionada, ¿no?
Claro, puedo regresar a ser comisionada y muchas personas me lo han pedido. ¿Quiero hacerlo? Una parte de mí dice que sí y otra dice, “estoy cansada”. Sobre todo ahora que está entrando tanto dinero y otra vez la preservación arquitectónica está siendo difícil, quieren empezar a derrumbar los edificios, no quieren que existan casas de bajos ingresos. Vuelven los mismos demonios y peleas con los cuales luchamos en los 70. El dinero es lo que trae la avaricia y el despliegue de egoísmo. Por eso, cuando me preguntan si quiero seguir en política, les digo que quiero ver cuáles van a ser los aspirantes para el cargo y  la verdad todavía no veo muchos candidatos que sean buenos. La prensa me llama a preguntar si voy a lanzar mi candidatura una vez más y yo les digo que no lo sé.

¿Cómo se siente de ser la primera mujer y la primera latina en ocupar un puesto como alcaldesa en Miami Beach?
Bueno, fue difícil ganarle al candidato oponente, un hombre con mucho dinero. Mucha gente no estaba de acuerdo conmigo porque sabían que yo no iba con la tradición y estaba con el pueblo y con la preservación de la ciudad. Competí contra 800 mil dólares en campaña política y yo solo  hice 100 mil. El ciudadano se dio cuenta de qué clase de persona era yo. A la mujer se le trata diferente que al hombre y en política se ve más, en los mítines los hombres me interrumpen, me intentan enredar con palabras. El hecho de ser latina y mujer ya era una presión muy fuerte.

Por ese mismo motivo usted es una de las personalidades hispanas mas influyentes en el sur de la Florida, ¿no lo cree?
¡Quiero pensar que sí¡ Yo lo digo, represento a la comunidad latina, la comunidad de las personas mayores; no me gusta decir eso de la tercera edad, odio ese nombre, lo hace a uno más viejo…(risas). Ellos siempre me retan constantemente, los hombres me interrumpen. Se comportan como niños y bueno, hay veces que hay que tratarlos como niños. Me siento muy satisfecha con mi trabajo y me gusta saber que la gente me quiere por la cosas que he logrado. La comunidad latina y las mujeres tienen que saber que el trabajo bueno y honrado te hace llegar lejos.

¿Usted siempre ha apoyado mucho a la comunidad LGBT y es una mujer heterosexual? ¿A qué se debe?
Siempre he tenido muchos amigos gays y me siento muy cómoda con esa comunidad, es un grupo muy calmado y amoroso. El vicealcalde de la ciudad, Michael Góngora, es gay, y es el primero y único comisionado abiertamente gay en la historia de la ciudad. Durante mi primera campaña para alcaldesa, tuve mucho respaldo de la comunidad LGBT debido a las muchas amistades que tengo y al apoyo y cariño incondicional que siempre he tenido por ellos. Fui organizadora y ayudé al impulso de la celebración del “Gay Pride” en Miami Beach, y este año tuve el honor de ser escogida como su Gran Mariscal; igualmente hicimos el comité de desarrollo de negocios para la comunidad LGBT. Me siento muy feliz de estar vinculada a ellos y siempre seguiré demostrándoles mi apoyo.