Los tiempos cambian y nuestra forma de hacer las cosas también, por lo que no es de extrañar que esta evolución se extienda a todas las esferas de nuestra vida y surjan nuevas formas de hacer negocios.
En Miami, una ciudad próspera que evoluciona rápidamente, los negocios crecen y se mueven de igual manera, y cada día hay más empresarios emprendedores que deciden llevar a cabo sus proyectos y empezar nuevas aventuras; todo suele comenzar con una idea, unos contactos y una computadora, pero usualmente no existe un lugar físico u oficina para trabajar, así que muchos lo hacen desde sus casas, cafés, o incluso una banca de parque.

La sillas colgantes, uno de los distintivos más atractivos de las oficinas de "Pipeline".

Es por eso que dos empresarios, Philippe Houdard y Todd Oretsky, crearon un concepto de oficinas comunitarias llamado “Pipeline” que, a pesar de no ser algo muy nuevo, sí se ha posicionado como algo muy atractivo para estos emprendedores. “Pipeline” es el lugar ideal para los nuevos negocios. Si Steve Jobs hubiera tenido cerca unas oficinas de este tipo, no hubiera tenido que trabajar los primeros años en el garaje de su casa para crear la compañía Apple.

“La idea surgió porque Philippe y yo hemos formado varios negocios durante nuestras carreras y siempre estábamos frustrados con las oficinas y lo poco que tenían que ofrecer cuando uno pasa tanto tiempo en ellas. Hemos trabajado desde la casa, desde oficinas pequeñas y grandes, y hasta cafés y queríamos crear algo que no existe en términos de oficinas”, explica Todd, fundador de Pipeline.

Estos 14.000 pies de oficinas están situadas en pleno distrito financiero de Brickell, uno de los más exclusivos y caros de Miami, con preciosas vistas de la bahía, espacios amplios y un diseño moderno y confortable, donde uno encuentra todo lo necesario para trabajar en comodidad: teléfono, secretaria, fax, sala de reuniones, sala de llamadas, lounge café, televisores, sofás, mesas amplias, parking, internet inalámbrico y servicio 24 horas, todo ello con la comodidad de pagar un precio adaptado al uso que se le dé: si quiere una mesa privada o común, si prefiere un despacho con puerta cerrada, si va solo unos pocos días al mes, media jornada o jornada completa, etc, hay diferentes posibilidades, desde $99 a $848 al mes.

“Decidimos crear un espacio para la comunidad enfocado a emprendedores, “startups”, profesionales, firmas creativas y pequeños negocios. La meta era crear un espacio de oficinas para estos miembros con cuatro objetivos en mente: concentrar, colaborar, socializar y aprender”, afirma Phillipe.

El concepto ha tenido tanto éxito y acogida que ya ha sobrepasó una tasa de ocupación del 70% solo dos meses tras abrir sus puertas. Igualmente, ha creado una nueva forma de trabajar, donde se promueve la socialización mientras se fomentan los negocios, pues todos los miembros tienen acceso a diferentes eventos como catas de vino y comida, charlas motivacionales, talleres de negocios, etc. “Como empresarios, vimos la necesidad y oportunidad que existía en Miami para desarrollar un concepto de oficinas compartidas, o trabajo en cohabitación, a precios asequibles para los profesionales que quieren poder trabajar desde una oficina y poder conocer y conectarse con otros profesionales en varias industrias que comparten el espacio,” explica Philippe.

Espacios flexibles para el trabajo comunitario.

Algunas de las empresas que actualmente están trabajando en estas oficinas comunitarias son Virgin Unite, Google, Pininfarina, una firma de diseño italiana con clientes como Ferrari y Maserati; Guest Booker, Founder Institute, The Hawn Foundation, fundada por la actriz Goldie Hawn con el fin desarrollar programas para ayudar a los niños a rendir en la escuela; Learner Nation, Rent Jiffy, SkyBank Financial, además de abogados, contadores y diseñadores. Pablo Landi, dueño de Litus Music Installations, compañía dedicada a hacer eventos corporativos con músicos y a realizar instalaciones musicales, es uno de los empresarios que trabajan aquí y asegura que decidió alquilar una oficina en Pipeline por la energía que transmite el lugar y sus dueños. “Tenemos clientes que nos vienen a ver y se fascinan con el diseño y la energía que se siente en el espacio, y las buenas vibras que transmiten los otros miembros que trabajan aquí.”

A todos aquellos profesionales y empresarios independientes y pequeños negocios que quieran saber más información sobre este club de trabajo pueden visitar su página web en www.pipelinebrickell.com.