Al hablar de Miami y pensar en lugares para ir a comer lo primero que usualmente se considera es la comida de mar.  Quizá por ser zona costera y mantener  un flujo de turismo ‘tropical’, asociamos el mar y su ambiente caribeño con la mejor cocina de este tipo. Sin embargo, hoy en día la ola de restaurantes y fusiones que se maneja en la ciudad ofrece un abanico de opciones bastante variado.  Es aquí donde RED The Steakhouse entra a jugar un papel altamente protagónico. Ubicado en el corazón de South Beach este restaurante compite en el mercado con una propuesta única y actualmente ha obteniendo un alto porcentaje en el sistema de evaluación Zagat, calificado como uno de los mejores  restaurante de carnes en el área. RED es toda una experiencia. Desde el sobrecogedor decorado, con su impactante cava de cristal, hasta la ‘elocuente’ comunicación de los meseros, cada uno de los factores que recrean  el momento en RED son más que suficientes, no sólo para recomendarlo sino para volver una y otra vez.  Su atracción principal es la comida; se especializan en cortes de carne de res de la más alta calidad y todo es hecho a mano, manteniendo el sabor de lo artesanal con un sutil acento ‘casero’.  

Comedor de RED con la imponente cava del restaurante al fondo / Cortesía de RED

Nos tomamos un momento para mirar al alrededor y disfrutar de ese nuevo contexto, pues, acostumbrados a las decoraciones ligeras con tonos cálidos, este restaurante en especial llamó nuestra atención. Su diseño interior y tonos obscuros buscan expresar un concepto bastante rústico y  masculino, con un carácter tan definido como el menú que ofrecen. Ciertamente, aparte de las carnes, RED cuenta con opciones para todos los gustos, desde pastas hasta deliciosas ensaladas, y lo más importante es que tanto los ingredientes como las técnicas utilizadas  para presentar el producto final son delicadamente pensados,  hilando fino en la autenticidad de su arte culinario. Localizado en el 119 de la Avenida Washington, RED The Steakhouse es un local algo discreto. Su  entrada es más bien pequeña y en ella sólo resalta la palabra RED en color rojo;  esto le da la idea a quien lo ve desde afuera de ser un lugar acogedor con algunas pocas mesas e inclinado hacia el estilo oriental. Sin embargo, al entrar, todas las expectativas toman otro color, pues detrás de aquella entrada sencilla hay un amplio salón con alrededor de 45 mesas donde pueden sentarse al tiempo unos 150 comensales. Tal como debe ser, la anfitriona inmediatamente nos dirigió a nuestra mesa (mientras asimilábamos tan imponente escenario) y dio paso a que la mesera que nos serviría esa noche hiciera su ‘entrada triunfal’. Con una amable sonrisa nos explicó de lo que se trabaja el restaurante y cómo funcionaba la mecánica en el lugar; un restaurante de carnes de muy alta calidad que cuenta con una extensa selección de vinos en todas sus formas con la decidida intención de satisfacer al cliente.  No sabíamos por dónde comenzar, todo parecía exquisito en el menú y como si fuera poco a cada pregunta sobre la descripción de algún plato nuestra mesera respondía con tal asertividad y destreza que no podía haber algo que posiblemente desalentara nuestras ambiciosas expectativas. El pan llegó como un abrebocas cortesía de la casa; tibio y hecho en casa, crocante en el exterior y de muy suave  interior, acompañado con un aceite de hierbas secas sencillamente espectacular. Para el aperitivo seguimos con los pimientos picantes rellenos de salchicha italiana también hecha en casa y aderezado en salsa pomodoro con tomates frescos. Este último tiene un tono bastante “picoso” que se balancea curiosamente con el puré de tomates; la salchicha tiene una textura robusta y densa, pero a la vez un sabor bastante ligero. La tradicional sopa de cebolla al estilo francés no tiene nada que envidiarles a los mejores intérpretes de este clásico plato europeo  del sur de Francia. Llega a la mesa humeante y rebosada de queso suizo, la perfecta idea para estos días de invierno.

Entrada del restaurante sobre la Avenida Washington / Cortesía Diamond PR

No fue fácil decidir un plato fuerte. Por supuesto, estábamos allí por la carne, así que ésa no fue la parte complicada, sino decidirnos por el corte más delicioso. Por sugerencia de nuestro mesero, seleccionamos el jugoso entrecot a las brasas con hueso y un filete de wagyu, uno de los tipos de carne más preciados y costosos del mundo por su marmoleo o veteado. Nuestras expectativas eran muy altas ya que la diferencia en precios con el otro corte sin hueso era notoria, y es que el sabor que le da el hueso a cualquier tipo de carne es muy elevado.  No nos equivocamos. La corteza de la carne delicadamente tostada y su interior justo al término medio sabía tan exquisito que decidimos no usar las dos salsas a las que teníamos la opción de pedir para acompañar los jugosos cortes. El grueso corte de wagyu estaba tan suave y delicioso que se derretía en la boca como algodón de azúcar. Peter Vauthy, chef y creador de este concepto tiene como premisa estar siempre a la vanguardia de lo fresco, lo simple y lo bueno. Todos los platos del restaurante están inspirados en el producto mismo, su trabajo radica en realzar el sabor con la mínima cantidad de ingredientes y dentro de un marco bastante prudente. Sin embargo cabe notar que el uso y la combinación de especias, adobos y preparaciones tienen mucha fuerza y son bastante apropiados. De aquí que los acompañamientos o ‘sides’ si bien no son el atractivo principal, son ciertamente un detalle que da una buena forma a la experiencia en RED.  Los hongos sellados al sartén y el mundialmente conocido “Mac and cheese” con un toque de trufas son ejemplos clásicos de la buena labor que hacen los cocineros del restaurante en mantener la óptima  calidad en cada detalle.  La lista de vinos es asombrosa, y a menos que usted sea un connoisseur, no es fácil hacer la mejor elección; pero no se preocupen, los meseros están cuidadosamente entrenados en el arte del vino y disfrutan al elegir la uva apropiada para amenizar el momento con cada plato. Nuestro mesero nos recomendó una botella de Álamos, un delicioso malbec de Mendoza, cosecha 2008. Tiene un sabor bastante neutro, ni tan seco, ni tan dulce, un vino tinto que dio sentido a los interesantes sabores que con mucho placer degustábamos en cada bocado. Para cerrar nuestra cena de la mejor manera, no podía faltar el postre, también hecho en casa. Nos llegó a la mesa un ‘dessert tasting trio’, un mini cheesecake, un mini key lime pie y rosquillas, magistralmente elaborados. Con otro restaurante en Cleveland, RED busca expandirse hasta Boca Ratón donde abren sus puertas este mes para ofrecer la misma calidad e inolvidable experiencia para este mercado de alto nivel. La sede de South Beach es muy apetecida por celebridades y socialites¸ por su gran sofisticación y discreción. La semana pasada, para las celebraciones de fin de año, pasaron por el restaurante Paula Abdul, Rosie O’Donnell y T.I. RED The Steakhouse 119 Washington Avenue  Reservaciones: (305) 534-3688 http://www.redthesteakhouse.com/southbeach.html